Balance de la cumbre Davos: optimismo, pero con moderación

Por primera vez en años, los males de la eurozona no dominaron el Foro Económico Mundial celebrado en Davos. Pero un conjunto de temores -entre ellos, las elevadas deudas estatales, la inflación inferior al objetivo y el mal funcionamiento de los mercados laborales- sigue moderando el optimismo.

Por: The Wall Street Journal

Cumbre Davos 2014

Cumbre Davos 2014

Aunque celebraron los indicios de moderado crecimiento económico en la eurozona, los responsables de las políticas económicas admiten que los gobiernos del bloque tienen aún problemas sin resolver que hacen que la recuperación sea frágil.

Por primera vez en años, los males de la eurozona no dominaron el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, que concluyó el sábado. Pero un conjunto de temores -entre ellos, las elevadas deudas estatales, la inflación inferior al objetivo y el mal funcionamiento de los mercados laborales- sigue moderando el optimismo.

“Ya no hay un debate sobre el futuro de la eurozona o de la propia divisa”, dijo Jeroen Dijsselbloem, ministro de Finanzas holandés y presidente de las reuniones de ministros de Finanzas de la eurozona.

“El futuro parece mucho más alentador que hace unos meses”, indicó el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, en una entrevista para The Wall Street Journal, en la que aludió a los menores costes del crédito para Irlanda y otras economías con problemas. Pero agregó que las cuentas estatales “están en una situación muy complicada o difícil en todos los países, incluidos los que son más sólidos en la eurozona”.

Dijsselbloem indicó que la crisis de deuda no se ha superado. “Unos cuantos países de la eurozona tendrán un serio problema de deuda soberana durante un tiempo”, dijo en una entrevista el sábado. También se hizo eco de los temores de que incluso si la recuperación arraiga, las altas tasas de paro del bloque bajarán muy lentamente. Agregó que eso refuerza la necesidad de más reformas de las leyes de los mercados laborales en algunos países.

Algunos responsables de políticas monetarias mostraron sus dudas sobre la baja tasa de inflación del bloque, que dijeron podría lastrar el crecimiento. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, pidió al Banco Central Europeo que actúe sobre su objetivo de inflación de una tasa “justo por debajo del 2%”.

La inflación de la eurozona lleva meses bajando y se situó en el 0,8% en diciembre de 2013, frente al 2,2% de un año antes, según la agencia de estadísticas de la UE, Eurostat.

“Es importante que el BCE siga con su política monetaria de apoyo y apunte al objetivo de inflación”, dijo Rehn en una entrevista. El Fondo Monetario Internacional estima que el riesgo de que la eurozona caiga en la deflación es del 15% al 20%.

“La tasa de inflación en la eurozona está muy por debajo del objetivo”, dijo el sábado la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en Davos. Agregó que el riesgo de deflación -caídas persistentes de los precios- es pequeño, pero está en su lista de preocupaciones sobre la economía mundial en 2014.

El presidente del BCE, Mario Draghi, en declaraciones en el mismo panel de debate que Lagarde, dijo que la inflación en el bloque de divisa única era y seguiría siendo baja “durante mucho tiempo”. “Somos conscientes de que cuanto más tiempo esté baja, más serio será el riesgo de deflación. Así que ya estamos dispuestos y preparados para actuar si fuera necesario”, comentó.

Pero no todos los responsables de la política monetaria de la eurozona concuerdan en que esto es un problema. Klaus Regling, jefe del fondo de rescate de la eurozona y ex alto funcionario del FMI, dijo que la baja inflación es ahora lo normal en el mundo desarrollado y no es algo que deba preocupar. De hecho, es la única manera de hacer competitivos a los países desarrollados, dijo. “Vivimos en el mundo industrializado de la baja inflación –no es sólo Europa, también es Estados Unidos, y no digamos Japón”, comentó Regling en una entrevista. “Y si un país necesita mejorar rápidamente su competitividad en una unión monetaria, es la única solución”.

Algunos ejecutivos empresariales alabaron los esfuerzos de España por reformar su economía. Carlos Ghosn, presidente y consejero delegado de Nissan Motor y Renault se mostró “muy optimista respecto a España”.

Sin embargo, se dijo que algunos países, como Francia e Italia, no han hecho lo suficiente para impulsar el crecimiento económico.

Dijsselbloem comentó que la reforma económica debería también realizarse en las llamadas economías centrales, incluida la del líder económico del bloque, Alemania, y no sólo en las de Grecia y Portugal y los países rescatados. “Los alemanes no han hecho mucho para seguir reformando y prepararse para ser más competitivos en los últimos cuatro años. Y algunos critican al nuevo Gobierno de Berlín por su agenda de reformas”, dijo en una poco habitual crítica a Alemania.

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