Como capítulo de la crisis civilizatoria, el fascismo crece electoralmente en Francia

http://www.canalhablamos.es/2015/03/la-extrema-derecha-crece-en-francia.html

POR: ALEJANDRO DORNA.

Un comentario de coyuntura: La situación política en Francia y las elecciones regionales de diciembre 2015

Las últimas elecciones en Francia (Regionales) durante el mes de diciembre, arrojan un balance desfavorable al partido Socialista (PS), en cambio el partido de Marine Le Pen obtiene una victoria histórica: el Frente Nacional (FN), mezcla de antiguos fascistas, nacionalistas y extrema derecha,  se ha convertido de hecho en el primer partido Francés en número de votantes. La derecha tradicional obtiene progresión modesta. FN obtiene 27,73% de votos a nivel nacional y la mayoría en 6 regiones. El PS se retira en la segunda vuelta, en algunas regiones, para impedir la victoria de los candidatos emblemáticos del FN (Marine Le pen, Marion Merechal Le Pen y Florian Fillipot).

Otro elemento que marca la baja influencia del PS, es la victoria en Córcega de los nacionalistas.  En otras partes, en Guyana y Martinica son los sectores autonomistas e independentistas que obtienen la mayoría.

En resumen, la izquierda y sobre todo el PS son los grandes perdedores de estas elecciones que sirve de referencia a las futuras batallas ideológicas y electorales, especialmente la elección presidencial de 2017.

La extrema impopularidad del Presidente Hollande se debe a sus vacilaciones, su falta de carisma y al aumento contante del desempleo que en la campaña electoral había prometido de reducir.

La izquierda no ha logrado impedir la ascensión vertiginosa del FN. Todos los comentaristas reconocen que Marine Le Pen puede ganar las elecciones de 2017. La hegemonía del PS solo se traduce en un torrente de palabras sin contenido.

El hecho de que la política francesa ha dejado de ser bipartidista es esencial para las próximas elecciones. Hasta la fecha el monopolio lo tienen el PS y la derecha. En cambio una tercera fuerza que está representada por el FN puede eliminar tanto  a uno como otro de los partidos mayoritarios. La época de la simbolización del PN ha terminado, y explica que se enraíce en los sectores rurales y antiguos fortines obreros.

Francia es un país cansado de las alternancias entre la derecha y la izquierda que gobiernan de la misma manera. País desmoralizado y sin energía. Un abismo separa las elites mundializadas y el pueblo. Hay un rechazo casi espontaneo de toda la clase política que desconfía del pueblo y hace del populismo un fantasma.

El hecho que le FN haya obtenido casi 7 millones de votos muestra como el progreso espectacular de las tesis de la extrema derechas se están enraizando en la población francesa.

La derecha gana la región de Paris a las socialistas, una de las más importantes del país.

El primer ministro M. Valls, multiplica las gesticulaciones a la Mussolini y hace con torpeza de los intelectuales su chivo expiatorio. Alain de Benoist, filosofo erudito de extrema derecha declara con sarcasmo que él se siente más a la izquierda que M. Walls.

Se vive un periodo de transición, en el cual aún los partidos tradiciones pueden impedir todo cambio, mientras que los sectores pro-cambio son aun débiles.

En su último libro (“Madame H”) de R. Debray,  describe de manera brillante, cínica y con una ironía demoledora una decadencia que  se prolonga sin futuro. La Historia ha sido abandonada y se disuelve en la mundialización. EL avenir se ha vuelto lúgubre y solo nos queda la nostalgia de un pasado de esperanza. El progreso ha desacreditado las ideas universales, a favor de la Nacion, refugio solido que nos defiende contra toda desmoralización.

 

Alexandre Dorna

L7.1.16

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