Elecciones en El Salvador

Las elecciones en el Salvador son un claro enfrentamiento de proyectos antagónicos: de dereha y de izquierda

El amplio triunfo del FMLN en la primera vuelta: factores y perspectivas en tres comentarios.

 Con el 49% de los votos el FMLN quedó a 1% de mantenerse en el poder. Esa amplia victoria, que no vislumbraron las encuestas tiene varias causas.

Roberto Pineda publicó un artículo, que califica a las elecciones del 2 de Febrero como la última batalla del Presidente Funes y su esposa Vanda, de origen brasileño.

Aludía Pineda no solo a los éxitos sociales del primer gobierno de la izquierda salvadoreña, sino a la participación de Funes en la campaña con la denuncia de la corrupción del exPresidente Flores, beneficiario supuesto de una donación de varios millones de dólares, que nunca ingresaron al fisco salvadoreño.

Pero también a varios programas de la Secretaría de Inclusión Social, cuya titular ha sido la primera dama< entre ellos el denominado Ciudad Mujer, que ha recibido por su exitoso diseño y ejecución  fuerte apoyo internacional. Nadie niega y así lo confirman las estadísticas internacionales, que la pobreza ha disminuido en El Salvador, bajo el gobierno de Funes.

Por otra parte, la denuncia de Funes contra Flores ha contribuido a ahondar las divisiones en la derecha salvadoreña, donde el  exPresidente Saca, participó separado de ARENA con el movimiento UNIDAD del cual es abanderado presidencial. Pero, sobre todo,  Funes ha puesto a la defensiva a ARENA y su candidato Quijano.

“La posibilidad real de garantizar la continuidad del proyecto político  iniciado en 2009 esta determinada por la amplitud de la alianza que logre construirse, la cual debe de rebasar ampliamente a la que permitió la derrota de ARENA hace cinco años. Y en los últimos dos meses se ha avanzado bastante en esta dirección, más que en los pasados dieciocho meses. Al final pesó más el hábil realismo político que el torpe triunfalismo inicial.

Observamos una izquierda en ofensiva y una derecha replegada. Nunca antes, la izquierda había desplegado una ofensiva política-electoral que le ha permitido combinar de manera adecuada los logros de 5 años de gobierno, junto con la presencia en el Ejecutivo, Legislativo y Alcaldías, el  consorcio Alba, y la experimentada y masiva maquinaria partidaria del FMLN. Y desde este posicionamiento estratégico, establecer una nueva alianza con el sector representado por el presidente Funes y su esposa Vanda” dice Pineda.

 Y concluye Pineda;”Hay que prepararse tanto para luchar en el terreno de una restauración oligárquica para defender lo avanzado hasta hoy y evitar el golpe represivo; así como prepararse para luchar en el terreno de un segundo gobierno de izquierda, que gobernara bajo la presión de no romper con el modelo neoliberal y ceñirse estrictamente a la administración de la crisis capitalista. En ambos terrenos se necesitara de la unidad de acción para continuar luchando. Porque es de la lucha que surge la esperanza en la victoria”

Estos son los dilemas que quedarán clarificados el próximo 9 de Marzo en El Salvador.

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