Entrevistas Ricardo Alfonsín

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Entrevista a Ricardo Alfonsín

En 100 días del gobierno de Macri, se han producido 1000 despidos por día, la mayoría del sector privado y un 30% del sector público.¿Cómo evalúa usted y la UCR, ese hecho sin precedentes en la América Latina de hoy?

Sobre los despidos, primero que hay que diferenciar los justificados de los injustificados.  Me refiero, en el sector público, a los que cobraban sin ir a trabajar y los que verdaderamente trabajaban. En la Argentina, no sólo el gobierno anterior sino otros antes también, tomaron la costumbre de designar mucha gente antes de irse. No se puede convalidar eso. Por eso creo que hay que revisar caso por caso. El gobierno cometió el error de hacer trazo grueso con este tema y ha intentado en muchos casos repararlo después. Ha ido revisando algunas decisiones y espero que las siga revisando para no cometer injusticias. El problema del desempleo más global viene de una economía que ya estaba estancada y esto no se ha detenido. Esperamos que cambie en el segundo semestre si, tal y como dice el gobierno, vienen las inversiones y recuperamos el crecimiento. Mientras esto ocurra es necesario hacer otras cosas. Si yo fuera parte del gobierno convocaría a una mesa en la que estén los trabajadores, los empresarios y el gobierno, para acordar la proporcionalidad del esfuerzo.. Además, estos, los acuerdos, tendrían que pasar por el parlamento para transformarlos en legislación. Muchas cosas se pueden acordar en esas reuniones, que además tendrían que ser públicas.  

Las vertientes progresistas de América Latina ven al gobierno de Macri como el principal aliado de EE:UU en la región y posible adversario de la integración suramericana. ¿Cuál es su percepción al respecto?  

Creo que con eso quizás haya un poco de prejuicio. Sería suicida para la Argentina y el propio gobierno. Además, el gobierno de Macri es el de Cambiemos y no tienen mayoría en el Parlamento y nosotros no vamos a acompañar ninguna iniciativa de esa naturaleza. Nosotros (los radicales) sabemos bien cuál es nuestra identidad. Queremos fortalecer el Mercosur y la unidad en América Latina para poder negociar con otras regiones del mundo con una relación de fuerzas lo más equilibrada posible. Vamos a seguir apostando y trabajando para esto.    El partido que ganó las primarias dentro de la coalición necesita del resto de las fuerzas en el parlamento y vamos a seguir sosteniendo esta posición. Con el mundo tenemos que tener relaciones maduras, defendiendo nuestros propios intereses. Frente a cualquier país de la tierra hay que defender los intereses nacionales, la industria, los trabajadores, buscar la mayor autonomía posible.

En un gobierno en el que hay muchos hombres que vienen de la empresa privada, ¿Qué tiene que hacer el gobierno para responder al bien común, como corresponde en un Estado democrático?

Lo que tiene que hacer es defender el interés general. Es la responsabilidad de cualquier gobernante. En las sociedades existen intereses que muchas veces se organizan en corporaciones, no sólo económicas, y muchas veces esos grupos de presión pueden empujar al Estado a sacrificar el interés general. Nosotros, dentro de Cambiemos, vamos a hacer todo lo necesario para que el gobierno que llegó respaldado por esta coalición electoral no haga cosas que nosotros creemos que no hay que hacer.

Hipólito Yirigoyen, Juan Perón, Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner son los presidentes de mayor significación en la Argentina en los últimos 100 años. ¿Cuál es su visión histórico política sobre estos personajes?

 -Yrigoyen fue un nombre que incorporó a los hijos de los inmigrantes, a los sectores populares, los sacó de la exclusión ciudadana y política. Reivindicó la república. El radicalismo nace haciendo revoluciones por la república y la constitución. Perón avanzó mucho en la justicia social, pero sacrificó cuestiones que tenían que ver con la libertad y la república. Eso lo enfrentó a la UCR. Esto generó una marca histórica en la que el peronismo aparece asociado a la justicia social y nosotros sólo a la defensa de la república. Y creo que nosotros somos un partido que, al igual que el peronismo, estamos preocupados por la igualdad en la sociedad. Sin embargo, no es así en el imaginario de los argentinos. De todos modos, esta dicotomía en parte se ha ido superando. El peronismo se ha democratizado pero no se ha republicanizado. Sería bueno para el país que el peronismo incorporara estos valores y nos alternáramos en el poder dos partidos que estamos preocupados por la justicia social.

Alfonsín y Kirchner son personalidades políticas diferentes, pero analizando procesos hay ciertas coincidencias. La búsqueda de la autonomía del Estado, pararse frente a los poderes fácticos. En ese sentido hay coincidencias. Pero el kirchnerismo también descuidó cuestiones institucionales y eso tiene costos políticos y económicos. Por otra parte, creo que le tocó un contexto internacional más favorable que el recibido por Alfonsín. Ese contexto ayudó a dar respuesta a las demandas sociales. A nosotros, en los ’80, no nos tocó un contexto en el que las relaciones de intercambio con el resto de mundo fueran favorables. Y las tasas de interés eran altísimas. El gobierno de Alfonsín tenía por objetivo central terminar con las dictaduras. Eso se logró y juzgando a los principales responsables de los crímenes de lesa humanidad. El punto es que también creíamos que consolidando la participación, las libertades políticas, la democracia, lograríamos avanzar hacia la mejora en cuestiones materiales, hacia la democracia social. Esto no se pudo conseguir.

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