México y Francia relanzan su relación bilateral

¿MÉXICO Y FRANCIA PODRÁN RECUPERAR SU RELACIÓN POLÍTICA ESPECIAL DE LA GUERRA FRÍA?

El presidente de Francia, François Hollande, concluyó una visita de Estado a México subrayando la necesidad de consolidar los lazos económicos bilaterales, durante una gira en la que los dos gobiernos relanzaron sus relaciones en una reconciliación política.

Foto: Presidencia de la REpública

Foto: Presidencia de la REpública

Después de la crisis diplomática por el caso de la francesa Florence Cassez, que terminó en 2011, el presidente de Francia y su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, quisieron demostrar, con la firma de 40 acuerdos, que han dado vuelta la página.

“Estamos juntos desde hace dos días y no nos separamos más”, dijo el presidente francés al término de su visita en la ciudad de Querétaro, a 200 km de la capital, de donde regreso a su país.

 “Primer amigo”, 9o inversionista

“Francia es el noveno inversionista en México, a pesar de que es el primer amigo de México. Hay una diferencia que tenemos que subsanar”, dijo Hollande en el cierre de un Foro Económico franco-mexicano celebrado en su último día de su visita.

“Si miro a nuestro deseo y a los resultados que hemos alcanzado, podemos observar que no hemos alcanzado nuestros objetivos”, añadió Hollande ante los 400 participantes del foro, entre los que habían 80 empresarios franceses.

El comercio entre Francia y la segunda economía de América Latina ascendió el año pasado a unos 4.000 millones de euros (5.300 millones de dólares), 14% más que en 2012.

Hollande acordó con Peña Nieto “duplicar el comercio entre los dos países para 2017”.

Los dos presidentes discutieron también sobre la forma en la que se podría “lograr un crecimiento anual de dos dígitos en el sector de la aviación” franco- mexicana.

Además de la importancia de los acuerdos firmados y el acento en los aspectos económicos de la relación, la persistente calidez del Presidente de Francia en sus referencias a México y al Presidente Peña Nieto, hicieron pensar en una nueva atmósfera política  en la relación bilateral , por lo que consideramos importante recordar la época de la relación política especial que vivieron ambos países durante la “Guerra Fría”.

LOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS : LA RELACIÓN POLÍTICA ESPECIAL DURANTE LA “GUERRA FRÍA”

De Gaulle hizo en 1964 un viaje  histórico a México, que había sido precedido por el protocolo de la devolución pública de las banderas mexicanas que el ejército francés había conservado después de su derrota en la batalla del 5 de mayo de 1862.

De Gaulle había desafiado la hegemonía norteamericana en Occidente y contra la tajante división este/oeste, había proclamado en Moscú, que “Europa es una sola hasta los Urales”.

 

Era tan importante la visita de De Gaulle, en plena Guerra Fría, a nuestro país que  el expresidente Truman de Estados Unidos declaró desde Cayo Duck, Florida, que el “presidente De Gaulle con su visita a México trata de socavar la posición de Estados Unidos en América Latina”, y agregó que “será mejor que mantenga la nariz fuera de los asuntos de Estados Unidos si no quiere que se la corten”.

 

El presidente de México en 1964 era Adolfo López Mateos, hombre culto, , estadista de internacional visión.

En el Zócalo de la ciudad de México, desbordado, jubiloso, sonaron los himnos de México y Francia y desde el balcón central de Palacio Nacional habló López Mateos:

“Aquí podríamos revivir los episodios magníficos de nuestra vida independiente, de nuestro nacer revolucionario.

“Valoramos su presencia como el momento más trascendental y satisfactorio en las relaciones franco-mexicanas y si es un alto honor para nosotros que por primera vez un jefe de Estado francés sea nuestro huésped, más lo estimamos por tratarse al mismo tiempo de uno de los más vigorosos estadistas contemporáneos”, y agregaba López Mateos: “Ello explica por qué en esta tierra lo recibimos no solamente con los brazos abiertos de un gobierno amigo, sino con los de todo un pueblo que admira en usted a uno de los más preclaros héroes de la Segunda Guerra Mundial.

 

Desde estos balcones, el presidente de México, cada año vitorea a la Independencia y a los héroes que nos dieron patria. Esta es la más alta tribuna de la patria, en la que el presidente habla directamente al pueblo de México, y no sin orgullo la ofrecemos en esta ocasión excepcional para que pueda hablar, de acuerdo con sus deseos, al señor presidente de Francia, al héroe de la libertad y de la grandeza del pueblo francés…” dijo el Presidente de México.

Pasaron unos segundos y en idioma español, pausado De Gaulle dijo:

“Francia saluda a México con amistad. Francia saluda a México con respeto. Sabemos con qué valor y esfuerzo habéis logrado mantener vuestra independencia. Sabemos que es inmensa vuestra Revolución. Y vosotros, mexicanos, sabéis cuánto los franceses, durante su larga y dura vida de pueblo, han luchado por la libertad y la dignidad de los hombres. El mundo en que vivimos está en completa transformación. Pero también está amenazado de sufrir pruebas espantosas. Desde luego los problemas que se plantean a todos los Estados se llaman el progreso y la paz. Para resolverlos no hay nada más importante que la cooperación de dos países como los nuestros, que ayer escucharon el mismo ideal, que hoy siguen el mismo camino y que para mañana se sienten llamados a un mismo porvenir”.

Al terminar su discurso, vitoreado por la masa que llenaba el zócalo,  aquel gran líder histórico sacaba su pañuelo y se limpiaba las lágrimas que corrían por su rostro…

Declaración Franco-Mexicana de reconocimiento al FMLN-FDR en 1981

El Secretario de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castaneda, y el Ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Claude Cheysson, sostuvieron un intercambio de opiniones en relación a la situación existente en América Central.

Ambos Ministros manifiestan la grave preocupación de sus gobiernos por los sufrimientos del pueblo salvadoreño en la situación actual, que constituye una fuente de peligros potenciales para la estabilidad y la paz de toda la región habida cuenta de los riesgos de internacionalización de la crisis.

En tal virtud formulan la siguiente declaración: convencidos de que corresponde únicamente al pueblo de El Salvador la búsqueda de una solución justa y duradera a la profunda crisis por la que atraviesa ese país, poniendo así fin al drama que vive la población salvadoreña.

Conscientes de su responsabilidad como miembros de la Comunidad Internacional e inspirados en los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas (ONU).

Tomando en cuenta la extrema gravedad de la situación existente en El Salvador y la necesidad que tiene ese país de cambios fundamentales en los campos social, económico y político.

 Reconocen que la alianza del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y del Frente Democrático Revolucionario constituye una fuerza política representativa, dispuesta a asumir las obligaciones y los derechos que de ellas se derivan.

En consecuencia es legítimo que la alianza participe en la instauración de los mecanismos de acercamiento y negociación necesarios para una solución política de la crisis.

Recuerdan que corresponde al pueblo salvadoreño iniciar un proceso de solución política global en el que será establecido un nuevo orden interno, serán reestructuradas la fuerzas armadas y serán creadas las condiciones necesarias para el respeto de la voluntad popular, expresada mediante elecciones auténticamente libres y otros mecanismos propios de un sistema democrático.

Hacen un llamado a la Comunidad Internacional para que, particularmente dentro del marco de las Naciones Unidas, se asegure la protección de la población civil, de acuerdo con las normas internacionales aplicables, y se facilite el acercamiento entre los representantes de las fuerzas políticas salvadoreñas en lucha, a fin de que se restablezca la concordia en el país y se evite toda la injerencia en los asuntos internos de El Salvador.

Esa declaración conjunta ayudó a frenar los planes de Reagan que aspiraba a una derrota militar de las fuerzas insurgentes centroamericanas, a costa de ríos de sangre. Y fue acicate para el desarrollo de Contadora y para la ´posterior firma de los acuerdos de paz, que condujeron a la democratización de Centroamérica.

Vivimos en el 2014 y no en 1964 ni en 1981.La Guerra Fría, terminó, aunque algunos la levanten aún como un fantasma, que puede volverse realidad tangible. El mundo es muy distinto. Y América Latina y Europa también son otras realidades. Pero estará en las mentes de Hollande y Peña Nieto  restaurar una “relación política especial” como la que ambos países pudieron construir en la época de la “Guerra Fría”? Estarán las condiciones internacionales y nacionales de ambos países propicias para que eso ocurra? Hay temas importantes de la agenda internacional, que ambos gobiernos puedan compartir? Y los intereses actuales de ambos países serán favorables a esa relación política especial? Son temas que deben analizarse con seriedad. Y solo el futuro próximo dará las respuestas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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