PROYECCIONES GEOPOLÍTICAS Y DE CONFLICTOS MILITARES EN EL 2015.

LOS ESCENARIOS DEL 2015.

Basado en extractos de artículos de Carlos Santa María.

El año 2015 será un tiempo de acontecimientos que darán un giro a la historia, no por un solo hecho sino como un resultado de varias situaciones que marcarán un rumbo distinto para la Humanidad.

  1. Terrorismo.

Tendrá tres vertientes: una, se demostrará que el peligro para la Unión Europea y Estados Unidos no supera las consecuencias provocadas en Medio Oriente con las intervenciones directas en Irak, Libia, Siria, Palestina; dos, habrá una dramática reducción del Estado Islámico gracias a la férrea acción de los gobiernos irakíes y sirios, con el apoyo directo de Irán; tres, es factible que los grupos terroristas se dispersen, aunque con un grado de organización, trasladándose a otros centros de acción (Libia, Nigeria, otros).

2.Siria-Irak-Irán.

La unidad de estos tres países constituirá una fuente de estabilidad para Medio Oriente, la que puede profundizarse por las acciones adversas de Occidente.El quiebre político interno de Irak y su control será un objetivo inclaudicable de USA.

El conflicto sobre energía nuclear iraní será de difícil negociación. Ello provocará una reacción en cadena de solidaridad mundial contra posibles sanciones contra Irán.

Siria seguirá siendo un referente de oposición a USA y sus aliados y los grupos opositores al gobierno tendrán que negociar para hacerse parte del proceso de paz o serán excluidos de todo diálogo en tanto consideren que las armas son el único método.

  1. Incremento de las organizaciones internacionales nuevas.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, y diversas instituciones de préstamos condicionados, se verán afectados por el descenso de relaciones con éstos, especialmente por gobiernos que no acepten entregar sus naciones a los fondos buitres que estos organismos suelen defender.

La ONU continuará debilitándose, pues, independientemente de los abstractos y retóricos llamados de Ban Ki Moon, se demostrará que como organismo mundial , sin reformas básicas en su estructura de dirección, no responde a las necesidades nuevas del mundo post-guerra fría. Eurasia, los Brics, Celac, Unasur, se constituirán en una gran oportunidad de modelar un mundo con nuevas relaciones de complementariedad.

Los gobiernos soberanos no controlados por la OTAN y sus organizaciones comerciales y financieras, se verán obligados a ensanchar un nuevo campo de relaciones por fuera del dólar para solidificar su economía dejando de depender absolutamente de éste como moneda de intercambio.

4)Debilitamiento del centrismo político y fortalecimiento de las tendencias de izquierda y derecha duras en el mundo.

Francia, E.U., Ucrania, Letonia, España, Grecia, Argentina, Brasil, entre otros, confirman que la dirección no está dirigida hacia el centro político, sino a sus lados de derecha o izquierda,como delimitador de las opciones ideológico-políticas.

5). Agudización de la confrontación Alianza Transnacional y Bloque de estados nacionales.

El mundo caminará hacia una tensión más fuerte entre las empresas transnacionales del bloque financiero-militar y la unidad de las naciones soberanas.

6). La crisis del petróleo será superada aunque los efectos serán agudos en los países soberanos que no integran la Alianza Occidental.

El precio del petróleo sacudirá a los países que dependen en gran parte de éste debido a la crisis fiscal que ocasiona, obligándolos a adoptar medidas de emergencia las que serán aprovechadas por la oposición para denotar supuestamente la administración errónea de sus gobiernos, incentivando el desequilibrio interno a través de los mecanismos ya conocidos.

La recuperación será difícil aunque se iniciará con mayor rapidez de lo esperado.

7). Se acrecentará el conflicto y el papel alternativo de los Medios.

Ante un indiscutible dominio y propiedad de los instrumentos privados de comunicación, que cumplieron exitosamente su rol de orientadores de la conciencia, será cada vez más difícil el intento de silenciar las voces que muestran la realidad que se vive en el planeta y su influencia será beneficiosa para los pueblos del mundo. La guerra mediática se intensificará y continuarán los cambios, en dirección a mecanismos regulatorios de las empresas mediáticas.

8). Continuara la utilización de distintas formas de terrorismo, no armado.

El terrorismo económico comienza a ser conocido en su eficaz acción, propiciando desabastecimiento, quiebre productivo, fugas de capitales, baja en precios de producto de exportación, a través de una artificial manipulación, incluyendo los fondos buitres como agentes encubiertos de gobiernos poderosos.

La diplomacia retórica continuará mientras que la oculta será incrementada en los más altos niveles haciendo de la trama secreta del poder un campo de estudio fundamental para comprender el movimiento de las fuerzas en pugna.

Para Estados Unidos al igual que la Unión Europea será un año difícil. En el primero, una amenaza muy fuerte será la exigencia de mostrar la reserva de oro que soporta a una de las mayores economías del mundo y su moneda.

En términos generales habrá una agudización de tensiones, una marcha hacia los polos opuestos: el conservadurismo y el progresismo, un uso cada vez más intenso y disputado de los Medios, el espionaje se hará más sutil e intensivo, la disputa por las redes será un tópico real.

Las guerras que podría enfrentar el planeta en 2015

Basado en informaciones de Reuter y Rianovosti.

Ya ha llegado 2015 y el planeta cuenta con varias zonas de tensión que en cualquier momento pueden desembocar en verdaderos conflictos armados. La revista ‘Foreign Policy’ publicó una lista con los países donde este año puede estallar una guerra, por lo que necesitan soluciones urgentes.

Siria, Irak y el Estado Islámico

El violento grupo del Estado Islámico que irrumpió en Siria e Irak sigue aterrorizando a toda la región. Los radicales que recurren a la medidas más bárbaras se han convertido en un foco primario de la política regional.

La capacidad de combate de la oposición armada siria, respaldada por Occidente continúa debilitándose. El Frente al Nusra, afiliado a Al Qaeda, ya ha ocupado la provincia de Idlib, mientras que las fuerzas gubernamentales no cesan esfuerzos para reconquistar estos territorios, señala el artículo en ‘Foreign Policy’.

Ucrania

Más de 5.000 personas han muerto en el este de Ucrania desde que comenzó el conflicto en ese país en marzo de 2014, incluyendo cerca de mil personas muertas luego de que se declarara un alto el fuego el 5 de septiembre. La llegada del invierno sin calefacción, el colapso de la economía del país y las regiones de Lugansk y Donetsk semidestruidas, agravan aún más a la crisis.

Sin embargo, la situación sigue siendo impredecible. Estos días se han registrado violaciones al alto el fuego por parte del Ejército ucraniano. Todo indica a que si se sigue en esta vía militar y Kiev no logra el diálogo con el este, entonces la guerra continuará. En esta situación los expertos esperan que la intermediación internacional en este conflicto sea eficaz.

Sudán del Sur

Desde el comienzo del conflicto interno en Sudán del Sur a finales de 2013, han muerto más de 50.000 personas, en tanto que 2 millones resultaron desplazadas. La guerra civil se desencadenó entre las fuerzas leales al presidente Salva Kiir y las leales al exvicepresidente Riek Machar. Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU llamó a las potencias de EE.UU. y China (las que tienen intereses económicos en la región) a aportar un papel más activo en las negociaciones de paz, hasta el momento se ha avanzado poco en esta cuestión.

Nigeria

El norte de Nigeria está bajo el terror del violento grupo islamista Boko Haram. Los radicales están involucrados en la muerte de más de 15.000 personas y cerca de un millón de desplazados en Nigeria. Los insurgentes armados siguen ganando poco a poco terreno y avanzan más allá de las fronteras nigerianas: dejan sus huellas sangrientas en Camerún, Niger y Chad.

Somalia

Mientras las fuerzas de la Unión Africana junto con el Ejército somalí tratan de combatir contra los insurgentes de Al Shabab, el Gobierno Federal de Somalia se pone como objetivo prioritario las elecciones y el referéndum constitucional en 2016. Todo indica que este año sería otro año complicado para el país, donde persisten disputas con elementos de violencia (desde 2012) entre el actual presidente y el exprimer ministro, expulsado del país.

República Democrática del Congo

El año pasado ha dado al traste con muchas de las esperanzas suscitadas por el progreso en la República Democrática del Congo en 2013. Las reformas prometidas por el presidente Joseph Kabila, en particular con respecto a la seguridad, se han estancado. Las necesidades como un plan de desarme que cuide a los soldados y a la comunidad, acciones policiales contra las redes ilícitas que apoyan a la FDRL (las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda) y un acuerdo sobre el proceso judicial para sus líderes difícilmente puedan darse en 2015.

Afganistán

En Afganistán, Hamid Karzai dejó el cargo de presidente y Ashraf Ghani fue proclamado como su sucesor. Se trata del primer traspaso de poder en la historia afgana. Para cumplir las promesas electorales de Ghani (como el fortalecimiento de instituciones, perseguir la corrupción, equilibrio en el poder ejecutivo y un gobierno descentralizado), pactó con EE.UU. para que 12.000 soldados estadounidenses permanezcan en Afganistán y así hacer frente a los talibanes,

llevando a cabo operaciones antiterroristas y entrenando a las fuerzas locales.

YEMEN

Yemen es otro país donde la situación política está lejos de volver a la normalidad en los últimos años. El proceso de transición en ese país no se ha llevado a cabo. El proceso político ha sido víctima, por un lado del surgimiento del movimiento shií Houtis, que sigue tomando grandes zonas del territorio, incluso las zonas petroleras, y por otro lado, del partido político opositor Al Islah, que es la rama yemení de la Hermandad Islámica. Serias contradicciones y falta de diálogo entre diferentes grupos llevan a la inestabilidad en el país.

Libia

Caos e inseguridad reinan en Libia. Transcurridos tres años de la caída de Gaddafi, la nación africana se encuentra dividida y al borde de la guerra civil con dos gobiernos ejecutivos disputándose el poder. En el terreno, las fuerzas armadas y los yihadistas protagonizan una auténtica contienda. Por otro lado se encuentran las riquezas petroleras del país que atraen a diferentes potencias extranjeras.

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